El silbo gomero es un sistema de comunicación silbada que se originó en la isla de La Gomera en el archipiélago español de las Islas Canarias. Gracias a este lenguaje, los habitantes podían comunicarse a varios kilómetros de distancia, incluso entre barrancos y valles donde la voz no llegaba con facilidad. En algunos casos, los mensajes podían oírse hasta cinco kilómetros de distancia. Aunque se transmite mediante silbidos, el silbo gomero conserva la estructura básica del español, por lo que funciona como un verdadero sistema de comunicación.
Durante mucho tiempo se usaba en la vida diaria para advertir de peligros, llamar a otras personas o mantener conversaciones sencillas. En la actualidad, su uso cotidiano ha disminuido mucho y se emplea principalmente en contextos culturales y educativos.
Desde 1999, se enseña el silbo gomero en las escuelas de la isla. También se organizan talleres, demostraciones y otras actividades para que las nuevas generaciones lo conozcan y aprendan. A pesar de que cada vez quedan menos personas que lo dominan, tales esfuerzos han contribuido a mantener viva la tradición. Su valor cultural es enorme. Por eso, en 2009 la UNESCO lo declaró Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, reconociendo su importancia histórica, lingüística y social.
El silbo gomero: un lenguaje silbado