A veces nos metemos la pata en un agujero desagradable. Nos da vergüenza, pero el agujero no es tan profundo como creíamos. Con un poco de alivio, la sacamos del agujero y seguimos mirando hacia adelante buscando el fin del objetivo, aun cuando la vergüenza de aquel error nos plaga.
Por más que hacemos todo lo posible para no cometer un error en el primer intento de algo, estas circunstancias a fin de cuentas son ineludibles. Mi padre, desde pequeña, me ha inculcado que cómo aprendes de tus errores en realidad determinará qué tan bueno eres como una persona. Esta forma nueva de pensar me ha ayudado a realizar tareas difíciles de enfrentar.
La primera vez no siempre será el mejor. ¡Ni siquiera la segunda! Pero no pierdas toda esperanza, porque así también es cómo aprenderás. Aprende de tus errores y no critiques a aquellos que fracasan (a no ser que realmente sientan culpables y que demuestren que son lo suficientemente dispuestos a no volver a cometer el mismo error).
Headline image by francisco_legarreta on Unsplash
Título: Meter la pata
@Coral y @eugen_blick ¡Gracias a ustedes de nuevo! Su debate sobre la gramática me ha interesado también.