Has llevado tiempo sin comer nada. Intentas buscar por tus dueños, pero no se encuentra por ninguna parte de la casa. ¿Adónde se han ido? Te dices a ti mismo, posando dentro del prado para protegerte de los rayos intensos del sol. Con el paso del tiempo, contemplas el paisaje tranquilo de los montes. De repente, se escucha un ruido peculiar. Cuando lo captas con el oído de tus orejas puntiagudas, notas que ha surgido del jardín rocoso.Hoy es tu día afortunado. Esta vez, tus dueños no estaban por ningún lado para regañarte.
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Bajo la piedra / Debajo de la piedra
(Coincido)