Nuestro padre tiene ochenta y seis años, y no queremos que conduzca. El domingo pasado fuimos au restaurante para almorzar. Mi padre me dijo, “Voy a conducir y puedo llevarte”. Le dije, “Brian (mi hermano) va a recogerte. Si conduces tienes que caminar dos o tres cuadras después de encontrar estacionamiento. Brian puede dejarte frente del restaurante. Yo puedo caminar. Es solo quinze minutos de mi casa y hoy hace sol “. Mi padre respondió, “Es cierto. Él pasará por mí “.
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