Hace dos días, regresé de mi viaje de Maine. Originalmente, no íbamos a ir porque mi horario de banda era muy ocupado. Sin embargo, hablé con una de los directores, y me dijo que podría ir. Entonces, mi papá hizo las reservas y vuelos de ida y vuelta, y fuimos. Nos quedamos por cuatro días en un pueblo pequeño cerca de el lago donde los sobrinos de mi papá se quedaban por el verano.
El primer día, llegamos a Maine tarde en el día y manejamos al lago en la oscuridad. Puede ver muchas estrellas desde la casa. Conocí a cuatro parientes que no he visto en nueve años y a dos perros que se llamaban Brooke y Molly.
El segundo día, hicimos senderismo en una montaña cerca del lago. Caminamos por seis millas, con una vista hermosa de unos lagos y un gran bosque. Después de la caminata, disfrutamos el tarde y noche con los sobrinos y los perros.
Mis días finales en el lago, hicimos muchas cosas, como comer whoopie pies, navegar en barco, aprender la historia de cosas viejas en la casa, comer costillas de cerdo, ver las estrellas, ver patos y otros pajaros, y escuchar cuentas del pasado.
El día siguiente, manejamos a Portland, donde comemos lobster rolls y visitamos al faro. Nos quedamos con mi sobrina segunda, su esposo, y su perro. Estoy agradecido por poder visitar familia que no he visitado en unos años, y claro, por los perritos.