La cartografía de la tierra tenía algo que ver con la formación de territorios indígenos. La tierra por entonces era muy montañoso, así que los primeros que llegaron fueron obligados a radicarse en las partes costeras de la isla norteña. Como resultado, formaron pequeñas familias que vivían cerca de la playa, lo que se llamaron hapū. Cada una tenía sus propias reglas, sus propias tradiciones y diferentes formas de vivir. Aunque cada pequeña familia estuvieran emparentadas con el mismo ancestro, se metían en conflicto. Pero cuando los colonos llegaron, cada hapū se unían para lidiar con ellos para defenderse del caos.
En aquel entonces, cuando los colonos vinieron a conquistar la tierra, no pudieron llegar a un acuerdo total con la población debido a las diferentes creencias, tradiciones y formas de vida que tenía cada hapu. Más adelante, para facilitar las negociaciones sobre las distintas tierras, establecieron al iwi como la entidad principal a cargo de las tierras, ya que resultaba más sencillo de gestionar para la parte pakeha.
En pocas palabras, un iwi es un tribus principal que domina una área. En cambio, un hapū es una familia que domina parte de cierta parte de la área propia del iwi. La mayor población maorí dicen su tribu principal antes el subtribu.