Anoche mi esposo me preguntó si yo envidiara a alguien. Me quedé pensando por un momento. Le dije que no envidiara a alguien en especifico, pero que hay algunas cosas generales de otras personas que me gustaría tener.
Nunca me ha gustado el small talk. Para mi es algo muy desafiante. Me pongo nerviosa y estresada, no sé que decir. En general, me da dolor de cabeza. Sin embargo, poder conversar de cosas diarias con cualquier persona es una habilidad súper útil e importante en actualidad. La gente que sabe bien navegar un small talk normalmente está percibida como gente más abierta, más amigable y de confianza. Por el contrario, la gente que no sabe hacerlo bien se percibe más encerrada, quizá incluso un poco rara. Envidio a las personas que no tienen que esforzarse para navegar un small talk. Lo hacen que parezca muy fácil, hablando de todo lo que les rodea, sin pensar mucho. A mí me gustaría aprenderlo.
Además, envidio a las personas que no tienen miedo a perros. Yo vivo en campo y aquí es normal tener dos o tres perros fuera de la casa. El problema es que los dueños no enseñan a sus perros comportarse bien. Los perros están todo el día afuera ladrando a cada persona que quiere pasar. Normalmente no muerdan, pero sí que ladran. A mí esto me da mucho miedo porque cuando era niña me mordió un perro. Desde entonces no puedo estar calmada cerca de estos animales. Envidio a las personas que saben mantener la calma frente al perro. Para mi es algo inalcanzable.
Estas son las dos cosas que envidio en otras personas. Mi esposo me dijo que envidiar es un rasgo muy malo en las personas. Estoy de acuerdo con él. Creo que es mejor no envidiar, pero al fin y al cabo es verdad que todos a veces envidiemos a otros de forma involuntaria, casi sin pensar. Para mi es normal, o sea no me siento mal por eso. Por el contrario, tengo más respecto a las personas que tienen estas dos habilidades que describí arriba.