Esto es la segunda parte de mi pequeña serie de resúmenes basados en el libro Los Padres Tóxicos, escrito por la Dra. Susan Forward.
En el segundo capítulo del libro “Los Padres Tóxicos” la Dra. Forward reflexiona sobre los padres adecuados e inadecuados.
Según ella, los padres adecuados son los que cumplen con las responsabilidades parentales básicas. La lista de responsabilidades incluye:
- satisfacer las necesidades físicas de los hijos;
- protegerlos de daños físicos y emocionales;
- proveer amor, cariño y darles atención;
- enseñarles las normas éticas y morales, [como] y cómo comportarse bien en la sociedad.
Sin duda, hay muchas cosas más que hacen los padres adecuados. Se puede continuar esta lista. Sin embargo, estas son las obligaciones parentales fundamentales, dice la Dra. Forward.
Por el contrario, los padres inadecuados no suelen cumplir con estas obligaciones. De hecho, con mucha frecuencia es todo lo contrario: los padres inadecuados exigen que sus hijos los cuiden y atiendan/satisfagan sus necesidades. Cuando los padres imponen las responsabilidades parentales a sus hijos, los roles familiares se distorsionan. El niño tiene que convertirse en el adulto, a veces en el padre de sus propios padres. En este caso el niño no tiene a nadie de quien aprender, a quien respetar. Esto resulta en que el niño [se confunde] se vuelva confuso y luego tiene dificultades [en] para desarrollar su propia identidad.
La Dra. Forward describe a los padres inadecuados como ‘los ladrones de la niñez’. El niño no tiene oportunidad de disfrutar de este tiempo tan lindo, porque está sobrecargado atendiendo a sus padres o sustituyéndolos. Voy a dar algunos ejemplos de situaciones [cuando] en las que el niño se convierte en el adulto:
- Camila, una chica de catorce años, cuida a sus hermanos: [les] los viste, les lava la ropa, les prepara comida, además limpia toda la casa después de las clases en la escuela. Su madre siempre está deprimida y no quiere hacer nada. Todo el tiempo está sentada frente [al] a la tele. Alaba a Camila solamente cuando todas las tareas [en casa] de la casa están hechas. Si algo no está hecho, su mamá se pone molesta.
- Fernando, un chico de quince años, trabaja hasta medianoche después del día completo en la escuela, porque sus padres son alcohólicos, no trabajan y se gastan todo el dinero en bebidas. Fernando trabaja para sostenerse a sí mismo y a sus padres. Sus padres exigen que Fernando trabaje más.
- Gabriela, una chica de doce años, cuyo padre [les] las dejó a ella y a su madre, oye llorar a su madre frente a ella todos los días. Su madre se queja de su ex-marido y de la vida en general. Ella espera que su hija la comprenda y le dé consejos. Se pone molesta cuando Gabriela no sabe [como] cómo responder o ayudar a su madre.
Todos los padres en los ejemplos arriba pueden [están] ser considerados como padres inadecuados. Sus hijos, de una forma o de otra, están ocupados cumpliendo con las responsabilidades que pertenecen a los adultos.
Los padres, demasiado preocupados por sus [propios] propias emociones y sentimientos, envían un mensaje muy poderoso a sus niños: “Tus sentimientos no me importan. Lo que me importa solamente son mis emociones”. [En fin] Al final, los niños se sienten invisibles, porque sus padres no cuentan con sus sentimientos. Los niños concluyen: “Si mis padres se sienten bien, soy un buen niño. Si no se sienten bien, soy un mal niño”. Además, los niños tienen una gran dificultad [de] para definir su propia identidad más [luego] adelante en su vida.
La Dra. Forward nota que, a lo largo de su vida, muchos hijos de padres inadecuados sufren de codependencia en las relaciones románticas. La codependencia es un patrón de comportamiento disfuncional, cuando una persona se victimiza en el proceso de ‘salvar’ a su pareja, que se comporta de una forma abusiva, tóxica o extremadamente dependiente. Las personas con este patrón piensan que si ayudan, aman, escuchan, se preocupan lo suficiente - van a conseguir amor de sus parejas. Además, creen que si no pueden cumplir con estas expectativas, no pueden esperar estar amados. Pero [esta] este sistema de pensar es totalmente [incorrecta] incorrecto y, sinceramente, muy tóxica. En cada relación hay dos personas que están [juntos] juntas porque deciden hacer esto y quieren construir algo valioso, y no porque quieren salvar [a si mismos] a sí mismas. La Dra. Forward explica que para salir de una relación codependiente, el primer paso es hacer una conexión entre la disfunción en una relación romántica y la relación con los padres de una persona. Después de ponerse consciente del patrón tóxico que está presente en su vida, uno puede [conseguir] lograr salir de su relación codependiente y buscar paz mental.