Como las islas no tenían mamíferos terrenas, las aves nativas eran el único recurso de proteína (aparte de los peces) para los maoríes. Los kererū y los tītī de las islas Chatham eran aves de caza comunes. Pero también cazaban otras aves como los kākā y los weka en ambos islas de Nueva Zelanda.
Normalmente, las aves se cocían en un hāngi (un horno de tierra) o se asaban al espeto.
Durante el Matariki, elaboraban bolsas hechas de cochayuyo Durvillaea antarctica para luego preservar las aves en su propia grasa por unos días. Hoy en día, en las islas Chatham la caza de los tītī sigue en practica.
Sin embargo, desde 1922, la caza de la mayor parte de aves nativas ha sido prohibido para recuperar especies endémicas en peligro de extinción. Este problema es debido al aumento de la silvicultura que han estropeado muchas selvas nativas, dejando la mayoría de aves endémicas sin hogar.