Mi padre ha captado la esencia de la honda balearica aunque solo ha pasado una semana. Sus tiros estables pero potentes siempre me dejan sin aliento. Me cautiva ver la piedra volando a la velocidad de un misil. ¡Ni siquiera un arco puede alcanzar tal distancia! He visto videos impresionantes de hombres tirando piedras a distancias imposibles al mismo tiempo que se escucha el dulce eco del cordón rompiéndose como un látigo.
Ayer, mi padre y yo estuvimos practicando fuera. Con un potente tiro, miramos la piedra volando al instante. Se aterrizó con un golpe seco, lo que confirmó que mi padre había golpeado el poste eléctrico con éxito.
¡Oh, sí, sin duda podría hacerlo! ...Qué tonta fui...
Con orgullo, cargué la honda. Con una postura algo desequilibrada, la balanceé alrededor de mi cabeza tratando de imitar el lanzamiento del helicóptero. Pero, me pasé por alto algo muy, muy importante que él me contó días antes:
“Asegurate de que seas lejos de cualquier obstáculo y personas”
Pero era demasiado tarde. Fui agradablemente recibido con el horroroso sonido de cristal rompiéndose detrás de mí. Como resultado de mi negligencia, había roto por completo el cristal de la ventana de la habitación de mi hermana. En ese momento, ¡deseé que la piedra hubiera rebotado en la pared y me hubiera golpeado a mí!
Lecciones aprendidas: Primero, nunca te dejes llevar por tu egoísmo cuando empiezas un pasatiempo nuevo. Segundo, suelta la presión de la perfección. Cuando te permites ser malo en algo, te vuelves más abierto para aprender. La actividad se siente menos innatural y te vuelves más tranquilo contigo mismo. Y, por último, si planeas empezar con el lanzamiento balear, práctica en una zona apartada. Ni siquiera empieces a usar piedras. Usar una pelota de tenis es más seguro y accesible.
Headline image by stephenhirwin on Unsplash